Qué tener en cuenta cuando se migra una tienda online

Cambiar de dominio es solo el primer paso. Esto es lo que conviene revisar antes de dar por terminada la migración de tu tienda online — y por qué apurar el cierre del sitio anterior puede salir caro.

Cambiar tu tienda online de dirección no termina cuando cambia el dominio.

Cuando migrás tu tienda online a una nueva dirección, es fácil pensar que ya está: cambiaste el dominio, listo. Pero es más parecido a una mudanza de casa: no alcanza con cambiar la llave de la puerta. Hay que llevar los muebles, avisarle al cartero de la nueva dirección, y no tirar abajo la casa vieja hasta estar seguro de que no quedó nada adentro.

Acá te cuento las dos cosas que suelen salir mal en una migración de tienda online, para que sepas qué esperar y qué preguntar si te toca hacer una.

Lo primero que se pierde: las fotos

Cuando se copia un sitio web a una nueva dirección, en realidad se mueven dos cosas distintas. Por un lado, los textos, precios y datos — eso pesa poco y casi siempre se copia entero sin problema. Por otro lado, las fotos y todo lo que se fue subiendo con los años — eso pesa mucho más, y es lo que más fácil se queda a mitad de camino.

Por eso es tan común que el sitio nuevo se vea «casi listo»: todos los productos, todos los precios, pero sin ninguna foto. Y ojo, no se ven rotas ni con una cruz roja — directamente no aparece nada, como si nunca se hubiera subido una imagen para ese producto.

Un dato útil

Si te pasa esto, lo primero que se prueba suele ser borrar el caché del sitio — y casi nunca sirve. El caché guarda una copia de algo que ya existe; acá el problema es que la conexión entre el producto y su foto nunca llegó a crearse, así que no hay nada que «refrescar».

La buena noticia: casi nunca se pierden las fotos para siempre. Si el sitio anterior todavía está activo en algún lado, esas fotos siguen ahí, y se pueden volver a conectar con el catálogo nuevo sin tener que subir cada una a mano de nuevo.

Lo segundo: apagar el sitio viejo no es apretar un botón

Una vez que el sitio nuevo ya funciona, dan ganas de dar de baja el dominio y el hosting viejo cuanto antes. Pero hay un detalle: Google ya tiene ese sitio guardado en sus resultados de búsqueda, y le sigue mandando visitas. Si lo das de baja de un día para el otro, esas páginas no desaparecen de la búsqueda — simplemente empiezan a dar error, y a Google le puede llevar semanas o meses darse cuenta y sacarlas.

Antes de apagar nada, conviene decidir qué querés que pase con ese sitio viejo — y no es lo mismo en los dos casos siguientes:

1- Es la misma marca, solo cambió de dirección

Conviene redirigir el sitio viejo hacia el nuevo. Así, las visitas y el lugar que ya tenías en las búsquedas pasan al sitio nuevo en vez de perderse.

2- Es un cierre definitivo, sin conexión con lo nuevo

Conviene pedirle a Google que directamente no lo muestre más, sin redirigir a ningún lado — así queda un corte limpio entre los dos sitios.

Esta decisión conviene tomarla antes de tocar nada, porque cambia todos los pasos que siguen.

La regla más importante

Por eso, en general conviene mantener los dos hostings (el viejo y el nuevo) activos al mismo tiempo durante un tiempo. Es tentador dar de baja el viejo antes para no pagar dos hostings a la vez, pero esa plata que se ahorra es poca comparada con el problema que puede generar: no vas a poder recuperar nada del sitio viejo si hace falta, y el cierre ordenado frente a los buscadores no se puede hacer con el sitio ya dado de baja. No es un gasto de más — es lo que te permite corregir lo que falte y sacar el sitio viejo de los buscadores con tranquilidad, en vez de apurarte y tener que resolver todo de golpe.

El orden que conviene seguir

Confirmá que llegó todo

No solo los textos y los precios — también las fotos y cualquier otra cosa del sitio viejo. Si falta algo, es mucho más fácil completarlo mientras el sitio viejo siga activo.

Decidí qué destino le das al sitio viejo

¿Sigue siendo la misma marca, o es un cierre de verdad? Eso define si conviene redirigir o simplemente pedir que no lo muestren más.

Hacé el cambio con el sitio todavía activo

Google necesita poder entrar al sitio para enterarse de la instrucción, sea cual sea. Un sitio ya dado de baja no le puede avisar nada.

Dale un tiempo

Puede tardar entre unos días y varias semanas en reflejarse en los resultados de búsqueda. No es instantáneo, y no hay forma de apurarlo del todo.

Recién ahí, dalo de baja

Y aun así, es buena idea mantener reservado el dominio viejo un tiempo más — van a seguir llegando visitas desde links guardados o publicaciones viejas que no dependen de vos.

Cambiar de dirección es el primer paso de la migración, no toda la migración. Saberlo desde el principio evita sorpresas — y hace que todo el proceso, de punta a punta, sea mucho menos estresante.

Pablo Pena
Pablo Pena

Publisher Digital especializado en contenidos, SEO, Relaciones Públicas Online y comunicación estratégica.

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